sábado, 27 de octubre de 2012

Solo porno

Toshio Saeki


A mí el porno que me gusta es el cinematográfico. Nada de aficionados, nada de cámara digital, nada de mujeres sin depilar, hombres con la polla pequeña o planos descuidados. Para una emergencia me doy con un canto en los dientes con www.redtube.com que amablemente me facilita historias cortas elegidas según mis preferencias. Da igual las que sean.; seguro que pillo cacho. Y gratis. Por eso veo la porno de C+ todos los viernes que puedo. Por eso y porque me permiten divertirme a costa de mucha pazguata. Sí, esas que se casaron con su novio, jamás se acostarían con otro que no fuera su marido con el que tuvieron como mínimo un par de hijos y a las que por supuesto, no se les llena la boca al decir "polla". Como a mí. 

Y que por supuesto, nunca ven porno. 

El viernes pasado me dio por tuitear todos esos comentarios que se me antojaron viendo "Asiáticas ardientes", una producción del año 2011 norteamericana, en la que todos ellos eran americanos bastante vulgares y ellas asiáticas bastante potentes. Y claro, me dieron mucha literatura...

Cada vez que una de las asiáticas abría las piernas y mostraba su sexo perfectamente rasurado brindándoselo a quien encartara yo demostraba por qué soy capaz de saber la nacionalidad de muchas películas yankees: son los que más primeros planos reportan.. Y si el negro musculado un poco choni pero apañado golpeaba a ese ritmo el clítoris de la ojos rasgados de turno, a mí me daba por reconocer que nadie había tenido nunca tanto tino conmigo. Y no me quejo ni un poquito. Pero por favor, aprendan la técnica. 

Evidentemente #LaPornodelPlus tuvo el éxito justo como para recuperar un par de interlocutores mordaces, recibir un par de mensajes privados de quien no quería y exigió aclaraciones descolocadas: Si me cabe el puño en la boca tengo potestad suficiente como para afirmar que si a esa china de boca diminuta le entra hasta el fondo es porque el rubio exjugador de rugby la tiene pequeña. Por mucho primer plano que usen para mentirme. 

Mi viernes con porno habrá sacado de quicio a más de una. Alguna de esas que es incapaz de dirigirme la palabra cuando se cruza conmigo por los pasillos, pero que no se pierde ni una de mis anotaciones tuiteras; no vaya a ser que necesiten más argumentos de los que yo les facilito gustosa. No tendrían más que preguntar. Pero claro, igual que serían incapaces de reconocer que están más que constreñidas en el papel que han elegido en esta función, no saben qué rascar para poder hacer daño. 

Yo la sangre la prefiero fresca. No ésa que apenas se forma de restos de ronchas resecas. Yo, cuando hago sangre la quiero fresca. Tan fresca como el sexo aunque a veces solo sea porno. Pero siempre del bueno. 

3 comentarios:

  1. Interesante y provocador. Lástima haberme perdido el hashtag... o no... porque no dispongo del Plus. Y prefiero el porno clásico, el de "Boogie Nights", por así decirlo.
    El aderezo del comentario acerca de la vida matrimonial, el apetito por la sangresexo fresca y la capacidad de diseccionar imágenes y destilar el goce que proporcionan (semidioses, creo recordar que llamó Escohotado a los actores porno) hará que me pase más veces por tu blog...
    (Iba a añadir, "aunque no vaya de sexo"... pero ¿quién sabe? Puede que, hablemos de lo que hablemos, la sexualidad transpire...)

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  2. ¿Y qué es porno del bueno? Los gustos son muy diversos. Según la parafilia de cada persona dirán esto es bueno y esto es malo.
    Quizás se podría decir que el porno bueno es el que te sacia el momento de calenton.

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